Ruidos, desapariciones y un hallazgo tenebroso en el ático de una casa de familia

Nuestro hogar es nuestro refugio, el lugar al que llegamos al final del día y donde nos sentimos verdaderamente cómodos y seguros.

Sin embargo, a veces las cosas no son lo que parecen y puede ocurrir que nuestro espacio se convierta en la jaula del terror que encierra una pesadilla. Una mujer se encontró con una horrible sorpresa en su hogar que pudo haberla marcado de por vida.

Una vida más onerosa

Tracy y su esposo, de Carolina del Sur, venían de firmar el divorcio. Esa decisión les trajo algunos problemas económicos. Ello no es inusual, y la razón es muy simple: con los mismos ingresos que antes el matrimonio sostenía un hogar, ahora debía mantener dos hogares.

Por otra parte, ninguno de los dos tenía un trabajo particularmente bien remunerado. Vivían en un pueblo pequeño que ofrecía pocas oportunidades en materia empleos. Comenzaron entonces a pensar en buscar nuevos horizontes.